viernes, 20 de enero de 2017

Nirgua... Tierra de Magia Micro Histórico MariaLionza de Maigualida Pérez







Una
puerta en el tiempo:
 Nirgua Ancestral

El tiempo nunca pasa
no se va
el tiempo se nos
queda adentro”
Alí
Primera.

El municipio  Nirgua  representa el lugar donde  vuelvo 
con mis ancestros,   es  el espacio
donde cobran vida los relatos  que mi abuela  Estéfana solía contarnos  sentada en su hamaca y mientras ella
detallaba sus vivencias, el tiempo se paralizaba, nosotros en silencio
degustábamos cada unas de sus palabras.. Oír como ella  describía  “Las cumbres”, es decir, el sitio donde ella
había nacido en esta municipalidad,  era
realmente encantador, yo sentía que podía caminar por esas montañas, ver su
casita en la cima  y oler aquellos
pastizales. Quizás  por esas razones  siempre le 
he manifestado a mis amigos que visitar Nirgua es abrir una puerta en el
tiempo,  es  volar con las alas de  imaginación a un pasado reciente donde se realza  el heroísmo, la tradición  y la resistencia de nuestros aborígenes  los Indios Jiraharas-Ayamán .

Al comenzar la lectura
de  “Nirgua…Tierra de Magia”  de la escritora amiga  Maigualida Pérez, me reencontré con un pueblo lleno
de memorias, las mismas  que tanto
adoraba exponer a mi abuela, en sus párrafos se respira un aire que evoca las
costumbres de nuestras provincias, sus coloridas montañas y sus calles empedradas
bañadas de siglos. Este libro nos presenta una visión romántica, enigmática  y ecológica del municipio. En este mismo
orden de ideas, en el siguiente párrafo del 
texto Tratado de Coche observamos lo planteado:

“  Las montañas que rodean a Nirgua, con  la 
luz  del  atardecer 
de  aquel  día 
estelar,  hacían  galas 
del  café como una novia toda
vestida de  blanco, hermosa  y virginal 
que  espera  al 
pie  del  altar, 
distante   y misteriosa;   ansiosa  
y callada  ante  el 
bramido  bajo  del  
río  que  viene saltarín y cristalino cubierto por  capas 
delgadas  de  espuma blanca 
que  se evaporan en el curso del
mismo
.

Como quien logra ver a través del tiempo, cual
sacerdotisa la narradora nos transporta en la historia al punto de casi palpar
los lugares y situaciones que describe en sus crónicas.  Sus líneas nos sumergen en  un realismo mágico que abarca desde la
construcción del  Fuerte  San Vicente, pasando por el grito de libertad
 del Negro Miguel, el rey de Buría;  hasta la hermosa leyenda  de nuestra Diosa madre, La reina María
Lionza.  En este sentido las palabras del
escritor Earle Herrera nos refiere: “Desde
épocas remotas, ya  por vía oral o
escrita, el hombre va dejando testimonios de su paso por el mundo, gracias a
los cuales se conoce el pasado y se explica el presente”.
Tal vez bajo esta
óptica la autora nos presenta este trabajo impregnado de luz, que como reseña
Herrera deja huella más allá del papel y florece en el alma, muestra de ello lo
observamos con el siguiente relato titulado MaríaLionza:

 “Cuenta la leyenda, que  la diosa de 
la selva antes  de   entregarse  
al  español,  prefirió escapar y desde los altos de  la 
zona  de   Los Madrileños, internándose por el cerro
del Picacho bajó por los  caminos  entre  la Palma  y  los
Cogollos hacia Chivacoa  y  perdió 
su   rastro  -desesperada- 
en  la  montaña 
de   Sorte,  llena 
de  tesoros  naturales 
donde se  oía  su 
canto triste y   lánguido  por 
las  tardes.   Dicen 
que  el  Español 
enamorado  la  buscó 
durante   el  tiempo 
que le quedo  de vida.  Perdiendo la razón; la oía cantar y  
hablar  con 
los  animales  del 
monte.”


Al
pasearnos por  
“Nirgua…Tierra
de Magia”

  descubrimos
el sortilegio que envuelve a un  municipio,
de igual manera sus páginas colmadas
de vida son un aporte a la autoconciencia y autoestima de una sociedad  ya que reivindica  a personas o grupos sociales que  generalmente han sido  excluidos de la historia oficial. En tal
sentido, en esta publicación 
disfrutamos  del patrimonio cultural de una ciudad  a través de la visión lírica  de la autora, acción esta que nos permite percibir
el compromiso social que posee Maigualida Pérez con la tierra que se grabó en
sus sentidos como los petroglifos en las piedras del tiempo, Este hecho lo podemos
constatar en las  líneas “
Nirgua…
Tierra de Magia”
 texto que presta
su nombre a este libro:

    “En  la 
intimidad  de la montaña,
circundada  por quebradas y
planicies,  sus   cuerpos  
danzan   ataviados   de  
la   jerarquía  que  
les  otorgan    sus  hermanos 
y  en  la piedra dejan la huella  indeleble 
de  su  histórico 
paso  por  esta 
tierra  llena  de  
bondades   y belleza que es Nirgua:  Nirva 
del Callao;  Nirua la del Prado!”


David Figueroa González

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